Ayer en un ataque de frikismo me pase desde las tres hasta las 7 de la tarde bajo un sol de justicia, en una cola (Cabes contente) en la Plaza Mayor de Madrid para coger un buen sitio para un concierto de
Barenboim, en concreto la
9º de
Beethoven. La panda de frikies que me acompañaban superaban con creces las rareces de los blog-amiguetes del Tossi. Una señora que no pasaba de 1,40 con vestido saco de flores y una gorra de Fernando Alonso, dos homosexuales melómanos que discutían sobre la calidad de la soprano y que tenían más de 20 versiones de la 9ª, un señor que no bajaba de los setenta cheposo con tanta caspa que cuando se movía un poco parecía como una abeto nevado agitado por el viento, y un par de chavales que no se perdían una de los conciertos del ciclo de
Veranos de la Villa.
Lo más curioso de todo es que parecía que todos se conocían. Como viejos amigos bromeaban de las incidencias acaecidas en ediciones anteriores del festival y de las anecdotas de las colas que habían compartido juntos.
Tras dos horas, el sol empezó a afectarnos la consciencia y los gay guys se enzarzaron en una animada discusión con el señor de la caspa sobre ciertas estrofas de la
Ode an die Freude sobre su
influencia sobre las revoluciones burguesas del siglo XIX.
Pa mi que todo esto es tan frikie que los del Whedon o los de Godzilla.
Pormenorizando con algunos de detalles de concierto, el elenco de interpretes fueron canela fina:
La Orquesta West-Eastern Divan, proyecto filantrópico de los intelectuales
Edward Said y Daniel Barenboim compuesto por jóvenes músicos de Israel, Palestina, Andalucía y otros países árabes con la siguiente declaración de intenciones:
"Nosotros sólo creemos en dos ideas políticas absolutamente necesarias:- No existe una solución militar al conflicto palestino-israelí.- Los destinos de los pueblos palestino e israelí están inexorablemente unidos; tienen que coexistir juntos en una misma tierra.Este año nuestro proyecto tien lugar en claro contraste con la crueldad y salvajismo que les niega a tantos civiles inocentes la posibilidad de seguir viviendo, realizando sus metas y sueños. La destrucción que el gobierno israelí lleva a cabo de las estructuras vitales en Líbano y Gaza, desarraigando a un millón de personas e inflingiendo numerosas bajas en la población civil, y el bombardeo indiscriminado de civiles en el norte de Israel por parte de Hebollah suponen exactamente lo contrario de lo que nosotros creemos. La negativa a un alto al fuego y a iniciar negociaciones para resolver de una vez por todas el conflicto en todos sus aspectos va también en contra de la esencia de nuestro proyecto..
La música hace que el proyecto del West-Eastern Divan sea posible porque no tiene asociaciones limitadas como palabras. La música nos enseña a pensar de tal manera que es una escuela para la vida; en música conocemos y aceptamos la jerarquía de un tema principal, así como la presencia de un contrario, y a veces tambien de ritmos acompañados subversivos.
A nosotros, los miembros de la orquesta, independientemente de nuestro origen, nos gustaría pensar que somos pioneros de una nueva forma de pensamiento en Oriente Medio. Nuestro proyecto no va a cambiar el mundo, pero es un importante paso hacia delante".
Para terminar, la Orquesta WED, está amparada por la
Fundación Barenboim-Said patrocinada por la Junta de Andalucía.